La agrupación santiaguina se presentará este mes junto a los penquistas T.D.A y el quinteto Fórmula Rosa, en una cita imperdible en el Centro Cultural Rojas Magallanes.
Un encuentro imperdible para los amantes de las texturas indie, el pop con identidad y el rock penquista es el que se concreta este mes en la capital. Un mismo escenario reunirá a tres de las propuestas más frescas del circuito de regiones y Santiago: los penquistas T.D.A, el quinteto Fórmula Rosa yla banda santiaguina Diezcatorce.
La cita, que se desarrollará el sábado 20 de junio en el Centro Cultural Rojas Magallanes, no solo fijará un hito en vivo, sino que servirá como plataforma oficial donde Diezcatorce revelarán los primeros adelantos de su próximo álbum de estudio.
Nueva etapa musical
Consolidados en la escena local gracias a la melancolía pop de sus aplaudidos EP En Blanco I y En Blanco II, Diezcatorce se encuentra actualmente en pleno proceso de pre-producción de su álbum de larga duración. Para esta nueva entrega, el cuarteto de pop alternativo apuesta por una transformación técnica y una madurez conceptual definitiva.
«Buscamos consolidar un sonido en base a lo que hemos aprendido con todo lo publicado anteriormente, pero tomando decisiones técnicas totalmente opuestas a lo que veníamos haciendo, ocupando la premisa de que ‘menos, a veces es más’”, comenta la banda.
Y destacan la importancia de vivir este proceso como banda, donde todos los integrantes ha contribuido para darle forma y sentido al disco. “Gracias a estos años estando juntos en gira y conviviendo, pudimos grabar este primer álbum con la presencia y aporte de todos en el estudio. El sonido tiene mucho que ver con los ambientes en los que las canciones fueron creadas: en la ciudad, con sus colores y emociones. Es una nueva etapa para la banda, más madura y con más experiencia», adelantan.
La investigación periodística de Alejandro Tapia, que reconstruye el masivo y complejo fenómeno de la banda en el país vecino, abre un proceso de reserva con copias limitadas en nuestro país.
El periodista y escritor Alejandro Tapia —reconocido por su exitosa publicación Ya viene la fuerza: Los Prisioneros 1980 – 1986— anunció el lanzamiento de la preventa en Chile de su nuevo libro, No necesitamos banderas: Los Prisioneros en Perú. Si bien la obra está destinada principalmente al mercado peruano, se ha habilitado un stock limitado de copias para los seguidores nacionales, cuya distribución y retiro se realizará de manera exclusiva a través de la tienda de la editorial Clubdefans durante el próximo mes de julio.
El texto profundiza en el fenómeno que comenzó en septiembre de 1987, cuando el trío sanmiguelino desembarcó en Lima sin prever el impacto cultural que generarían sus presentaciones. A través de una exhaustiva investigación que tomó como base archivos inéditos y más de setenta testimonios —incluyendo declaraciones de los propios integrantes de la banda—, Tapia reconstruye dos décadas de una relación tan intensa como improbable entre la juventud peruana y el conjunto chileno.
La crónica abarca desde el histórico concierto en la Plaza de Acho hasta las giras de los años noventa y el reencuentro de la formación original en la década de los dos mil. Más allá de lo estrictamente musical, la publicación funciona como un retrato sociopolítico de la época, entrelazando el circuito de los casetes piratas y las polémicas entrevistas televisivas con las tensiones y afinidades históricas entre Chile y Perú.
Este sábado 20 de junio a las 19:30 horas el cantautor chileno llegará junto a banda completa para presentar en vivo su más reciente trabajo discográfico y repasar las canciones más importantes de su repertorio.
Preparado junto al músico y director musical Bocho, el espectáculo propone un recorrido por distintos estilos que han marcado la identidad del cantautor, transitando entre el folk, el rock, el pop, el gypsy y el reggae. Sobre el escenario estará acompañado por una banda de seis músicos, dando vida a un formato especialmente diseñado para esta presentación.
La jornada también contará con la participación de destacados invitados vinculados al proceso creativo de su más reciente trabajo discográfico, entre ellos Camila Bañados, LARÓ, LAIA junto a Valentina Lambert y Emaflu.
Respecto a este concierto, Sebas Collarte señala que “es un concierto para recordarme que aún es tiempo de hacer esto, tocar música, pisar unescenario y juntar a la banda”.
“Aún Es Tiempo” corresponde al segundo EP del artista y reúne una serie de canciones que reflexionan sobre los procesos personales, las decisiones pendientes y la importancia de seguir avanzando pese a las dudas y los cambios que aparecen en el camino.
Inspirada en la carta del tarot La Torre, la canción mezcla lo-fi, rock pop y psicodelia para abordar la ansiedad, la transformación y el encuentro con la propia sombra.
El artista chileno Nikos presenta “Torres”, su tercer single de estudio y antesala de su primer EP como solista, “Partes de un mismo yo”. El proyecto explora el concepto de individuación de Carl Jung, entendido como un proceso de autodescubrimiento, integración y transformación personal.
En “Torres”, Nikos construye un universo marcado por el lo-fi, el rock pop y matices psicodélicos, con una inspiración cercana a la intensidad de bandas como Muse. La canción toma como punto de partida la carta del tarot La Torre, símbolo de quiebre, destrucción y cambio profundo, para hablar de aquellas estructuras mentales que se convierten en creencias, miedos o traumas difíciles de soltar.
“Esta canción habla sobre las torres o estructuras de pensamiento que vamos construyendo en nuestra mente. Debemos permitir que entre el rayo del destino y destruya toda creencia limitante”, señala Nikos.
Actor, cantautor, multiinstrumentista y bailarín, Nikos combina artes escénicas, música y movimiento en una propuesta visual y musical de fuerte carácter introspectivo. Su recorrido incluye su paso por el Ballet Folclórico de Chile, la compañía performática Ensamble, el programa televisivo Talento Rojo y obras de teatro musical como Cabaret, Footloose, Octeto y Pretty Woman.
Hay discos que marcan una escena y hay otros que terminan redefiniéndola. Define The Great Line de Underoathpertenece a este último grupo.
Lanzado en 2006, en una época donde el metalcore comenzaba a explotar comercialmente y muchas bandas parecían competir por sonar más pesadas o más técnicas que las demás, Underoath tomó otro camino. En lugar de apostar únicamente por la agresividad, construyó un disco que combinaba caos, atmósfera, melodía y emoción de una manera que todavía hoy resulta difícil de replicar.
Desde los primeros segundos de «In Regards to Myself», el álbum establece una identidad propia. El riff inicial no es el típico gancho de metalcore de mediados de los 2000; tiene algo extraño, incómodo y hasta experimental. Es una declaración de principios. A partir de ahí, el disco se desarrolla como una experiencia completa más que como una colección de canciones individuales.
Lo que más me sigue sorprendiendo después de tantos años es la forma en que las composiciones evolucionan. Las canciones rara vez permanecen estáticas. Los temas avanzan constantemente, cambian de intensidad, incorporan nuevas capas y generan una sensación de movimiento permanente. Hay una intención artística detrás de cada transición, de cada pausa y de cada explosión sonora.
La batería de Aaron Gillespie merece una mención aparte. En una escena donde muchas veces la batería quedaba relegada a acompañar riffs complejos, aquí se transforma en uno de los motores creativos del álbum. Sus patrones, acentos y decisiones aportan personalidad a cada canción. No se siente como un músico siguiendo una estructura; se siente como alguien dialogando con el resto de la banda.
Y justamente ahí aparece otro de los elementos más importantes del disco: el juego vocal entre Spencer Chamberlainy Aaron Gillespie.
Spencer entrega una de las interpretaciones más memorables de su carrera. Sus gritos tienen intensidad, pero también una enorme carga emocional. No son simplemente agresivos; transmiten desesperación, vulnerabilidad y urgencia. Al mismo tiempo, cuando se mueve hacia registros más melódicos mantiene esa textura áspera que le da identidad a la banda.
Por otro lado, la voz limpia de Aaron Gillespie aporta contraste y equilibrio. Sus melodías son exigentes, emotivas y memorables, convirtiéndose en un complemento perfecto para la energía desbordante de Spencer. La interacción entre ambos genera algunos de los momentos más icónicos del álbum y es una de las razones por las que Define The Great Line sigue sonando tan especial.
Escucharlo hoy también invita a reflexionar sobre algo que hemos visto durante los últimos años: el resurgimiento de la estética emo, post-hardcore y metalcore de los 2000.
Hace algunos años parecía impensado que muchas de estas bandas volvieran a ocupar espacios relevantes dentro de la conversación musical. Sin embargo, poco a poco comenzaron a reaparecer. El regreso de festivales emblemáticos, la reaparición de bandas históricas, las giras aniversario y el renovado interés de una generación más joven terminaron confirmando que aquella escena nunca desapareció realmente; simplemente estaba esperando su momento para volver.
El anuncio del regreso de Vans Warped Tour y la actividad constante de grupos que definieron aquella época son parte de un fenómeno mucho más grande. Existe una nueva valoración por discos que durante años fueron considerados de nicho, pero que hoy son reconocidos por la influencia que tuvieron sobre generaciones completas de músicos.
En ese contexto, no sorprende que Underoath haya decidido realizar una gira celebrando Define The Great Line. Más que un ejercicio de nostalgia, parece el reconocimiento de una obra que continúa siendo relevante casi veinte años después de su lanzamiento.
Y si hay algo que reafirma la importancia de este disco es ver a la banda en vivo.
He tenido la oportunidad de ver a Underoath en dos ocasiones y la última vez que tocaron en el Teatro Teletónconfirmé algo que siempre había pensado sobre ellos: son una de esas bandas cuya esencia se entiende completamente arriba del escenario.
Los años les han dado oficio, seguridad y una conexión mucho más profunda con su propio catálogo. Lejos de sentirse como una banda reviviendo glorias pasadas, transmiten la sensación de estar completamente vigentes. La ejecución es precisa, pero nunca fría. Cada canción mantiene la intensidad emocional que las hizo importantes en primer lugar.
Ver a Spencer Chamberlain y Aaron Gillespie compartir el escenario sigue siendo uno de los grandes atractivos del grupo. Esa química que se escucha en los discos se traslada de manera natural al directo, generando momentos que logran capturar toda la energía, la tensión y la sensibilidad que caracterizan a Underoath.
Quizás por eso Define The Great Line sigue siendo tan importante. Porque más allá de la nostalgia, sigue sonando honesto. Porque detrás de su complejidad técnica existen canciones memorables. Porque logró expandir los límites de una escena que muchas veces parecía encerrada en sus propias fórmulas.
Y porque casi veinte años después todavía es capaz de emocionar, sorprender e inspirar tanto a quienes crecieron con él como a quienes lo descubren por primera vez.
Como una invitación a habitar el presente, el artista chileno radicado en México entrega un primer LP atravesado por brillantes colaboraciones de la escena folk del continente y un ánimo emotivo que transforma la pérdida en un espacio de encuentro. El álbum llegará a los escenarios con una gira que contempla conciertos en México y una visita a nuestro país en diciembre.
Tal vez es momento de desaprender la idea de que el tiempo todo lo cura. «Es una falsa promesa», dice El Mulu, músico chileno que en 2020 viajó a México y, por cosas de la vida y la pandemia, terminó haciendo de ese país su hogar, desde donde hoy presenta su álbum debut «Derramar el Tiempo».
«Creo que muchas veces nos refugiamos en esa frase para dilatar nuestro compromiso con el presente, delegando al futuro el cuidado de las cosas importantes. Cuando el tiempo se desborda y se derrama, lo único que realmente nos queda es el ahora: qué sentimos, cómo nos hacemos cargo y cómo acompañamos a quienes tenemos al lado», profundiza sobre la principal inspiración para el trabajo de 13 canciones que expande el lenguaje del folk hacia territorios más contemporáneos y envolventes.
Con la guitarra acústica como eje para vestir versos sobre pérdidas, búsquedas y lo hermoso y necesario de hacer comunidad –sobre todo cuando se vive como migrante–,sumado a arreglos atmosféricos y momentos de épica latinoamericana,«Derramar el Tiempo»comparte un cancionero cálido y emotivo que acompaña con dulzura los tránsitos personales; una bitácora sentimental para encontrar belleza y contención en momentos de desborde, de dolor, de duda.
«Yo veo estas canciones como pequeños duelos secretos. Cosas que me atraviesan profundamente pero que muchas veces no logro decir de otra manera. Creo que el disco terminó funcionando como un registro emocional de estos últimos cuatro años, marcados por los cambios abruptos, los duelos, las despedidas y el hambre de transformar el presente», explica Ignacio Sánchez, nombre real de El Mulu,sobre el álbum que contó con la co-producción de Coco Godas, Claudio Rojas y Sebastián Casanova.
Acompañarse en un presente como el nuestro es crucial, y el músico que abrió los shows de la gira «Pánico» de Manuel García el año pasado lo sabe bien. Pehuenche (México), F Mack (Haití), El mismo de antes (México), Julya y Mono (Argentina), Sofía Campos (Argentina) y Benjamín Walker (Chile) son las voces que lo acompañan en un recorrido que comenzó como una aventura viajera y que se transformó en una vida que hoy comparte desde la vulnerabilidad y el deseo de ser canción, con ese poder mágico de estar ahí para otros.
«A casi todos los conocí viviendo en Ciudad de México, compartiendo conciertos, fiestas entre cantores y amistades que fueron naciendo a través de la música. En ese sentido, siento que es un disco de mucha migración vocal y de encuentros humanos», cuenta sobre el trabajo cuyo espíritu comunitario también se ve reflejado en el videoclip de «Si llega el desastre», pieza ya disponible en su canal de YouTube, dirigida por Cristóbal De La Cuadra.
Tras adelantar siete sencillos durante 2025, El Mulu finalmente da el paso que faltaba y estrena una placa fundamental para este año en el que todo parece desmoronarse. Con ternura, una melancolía luminosa y vastos paisajes de raíz latinoamericana engrandecidos gracias al pop y sus posibilidades, regala un refugio para quienes comienzan a sospechar que el tiempo no siempre sana las heridas, pero sí nos va mostrando la manera –y las personas– capaces de hacer ese camino más amable.
El viaje seguirá su rumbo natural con el «Derramar el Tiempo Tour», gira que tendrá una parada el 7 de noviembre en CDMX, con dos funciones en el Foro del Tejedor, y que llegará a Chile el 16 de diciembre con un concierto en el Teatro Camilo Henríquez, en Santiago. Para más información sobre los shows, te invitamos a seguir las redes sociales de El Mulu.
La banda santiaguina estrena un single oscuro y visceral.
Rey Fango presenta “Después de Ti”, su nuevo sencillo, una canción que combina la crudeza del rock y hard rock moderno con la sensibilidad melancólica del grunge y la fuerza del rock pesado de raíz clásica.
El tema aborda el desgaste emocional de quien entrega todo por sostener una relación que, inevitablemente, termina derrumbándose. A través de guitarras densas, una interpretación vocal cargada de tensión yuna producción sólida, a cargo de Mauricio Zavala, la banda transforma el vacío, la frustración y la pérdida de identidad en un relato.
Formada en Santiago de Chile a comienzos de 2019, Rey Fango ha construido un sonido propio a partir de influencias que van desde el rock clásico, el hard rock y el grunge hasta el post punk y el stoner. Su propuesta se caracteriza por una potente presencia escénica, composiciones marcadas por experiencias vitales y una búsqueda constante de honestidad emocional.
“Después de Ti” ya esta disponible en todas las plataformas digitales y el lanzamiento estará acompañado de un show oficial que la banda anunciará a través de sus redes sociales.
Rey Fango está integrado por Joey Sman Toledo en voz y guitarra, Paolo Moreno en guitarra principal, Pichy Camus en bajo y Coqui Yaconis en batería.
ALTEste 2026 se conmemoran dos décadas de ‘Historia de mi vida hasta mi muerte’, el álbum que marcó el nacimiento discográfico de Alto Voltaje, y que dio inicio a una de las trayectorias más sólidas y persistentes del rock pesado chileno. Publicado originalmente en 2006, se trata de una obra conceptual profundamente íntima y conmovedora, compuesta por el vocalista Víctor Escobar, durante el proceso de enfermedad terminal y posterior fallecimiento de su padre.
A través de una narrativa desarrollada desde el heavy metal y el hard rock en español, el disco recorre de manera cruda e introspectiva las distintas etapas de la vida de un hombre, desde su nacimiento hasta su último aliento.‘Historia de mi vida hasta mi muerte’es un retrato honesto de la fragilidad humana y del profundo impacto que genera la pérdida de un ser querido.
Vigentes sin interrupciones desde 1998, ALTO VOLTAJE ha sabido ganarse un espacio propio en la escena nacional, con una mezcla inconfundible que reúne lo mejor del rock chileno, elementos del heavy metal en español, e incluso el punk más pesado. Pero si hay un terreno donde la banda brilla con luz propia, es en sus letras con relatos del ciudadano común, del barrio y la población, que hoy suenan más vigentes que nunca en el Chile actual. En sus propias palabras se autodefinen como “la inmensa minoría”, pero “con la hinchada más ruidosa y apañadora”.
A lo largo de casi tres décadas de carrera, la agrupación ha levantado un catálogo de cuatro discos de estudio, dos reediciones y un doble en vivo. A ‘Historia de mi vida hasta mi muerte’ le siguieron ‘Luchando por el rock’, el doble en vivo ‘Contracorriente’ (2016), que resume toda la potencia del heavy rock sobre las tablas, y ‘Manifiesto’ (2023), su cuarto trabajo de estudio editado por IGED Records, en una proclamación honesta y directa que retrata la voz y el sentir de la gente común que pertenece a los barrios de Chile.
ALTO VOLTAJE se ha consolidado como una de las bandas chilenas con más presentaciones en vivo, compartiendo escenario con grandes exponentes internacionales del género como Barón Rojo, Rata Blanca, Mago de Oz, Warcry, Stratovarius, Tierra Santa y Paul Di’Anno, además de ser parte del cartel de The Metal Fest en 2013 y nuevamente en 2024.
Actualmente, la agrupación está conformada por Víctor Escobar en voz, Ery López en bajo y voces, Pedro Muñoz en batería, José Canales en guitarra y coros y Fabrizio Acuña en guitarra y coros, formación que continúa dando vida al sonido y la esencia que han caracterizado a la banda por más de 20 años.
En el marco de la conmemoración de los 20 años de su álbum debut, se suma una descarga implacable de himnos que han marcado su trayectoria, reafirmando la vigencia de una banda que tras 28 años de carrera, sigue sonando sin bajar ni un decibel.
La velada contará con la participación de tres bandas nacionales. Abrirá la jornada, Devil Presley, banda de hard rock fundada en 1998, con siete discos, y un recorrido que incluye haber dado soporte para Motörhead, rock crudo y directo de raíz clásica. Acero Letal, referentes del heavy/speed metal porteño nacido en Valparaíso, que tras su álbum ‘Legiones’(2024, vía Witches Brew Records) ha llevado su descarga a escenarios de Argentina, Perú, España y Grecia. Completa el cartel, Triburbana, agrupación formada en 2001, que fusiona el rock chileno con ritmos e instrumentos latinos e indígenas y una marcada carga social, con presentaciones incluso en el Cosquín Rock argentino.
Tres propuestas que sumarán su propia potencia a una cita ineludible: el próximo 21 de noviembre de 2026, desde las 17:30 hrs, en teatro Cariola, dedicadas a la hinchada que ha seguido a ALTO VOLTAJE desde sus inicios.
Las entradas se encuentran disponibles a través del sistema Passline. Valores sin cargo por servicio:
Dani Ride presenta oficialmente «Diva del Pop», su esperado cuarto álbum de estudio y el proyecto más ambicioso de su carrera hasta la fecha. Como carta de presentación del disco, el artista chileno estrena «123 Karma«, focus track del álbum, una poderosa colaboración junto a Q’ARE, una de las propuestas emergentes más prometedoras del pop nacional.
Construido entre el dance pop, el europop y las influencias que han marcado la trayectoria de Dani Ride, «123 Karma» se transforma en uno de los momentos más intensos del disco. La canción aborda las consecuencias de la traición, la pérdida de confianza y la certeza de que toda acción termina encontrando su retorno.
«123 Karma» nació desde una experiencia profundamente personal para el artista. Sin embargo, lejos de transformarse en una canción de venganza, se convierte en una reflexión sobre la resiliencia y la capacidad de seguir adelante.
«La mejor venganza es seguir avanzando y seguir luchando por tu felicidad, porque a la otra persona se le va a devolver exactamente lo que ha sembrado», explica Dani Ride.
La colaboración con Q’ARE venía gestándose desde hace más de un año. Tras diversas conversaciones y encuentros creativos, la boy band se sumó a una canción que también conectaba con experiencias personales de sus integrantes, aportando una mirada complementaria a la historia.
«Es muy interesante para nosotros formar parte de este momento de la carrera de Dani. Sabemos que este disco representa un cierre importante para él y nos honra que haya querido compartirlo con nosotros», comentan desde Q’ARE.
Musicalmente, la canción reúne distintas influencias del pop contemporáneo, incorporando elementos de la estética oscura y dramática que atraviesa gran parte del universo creativo del artista. La producción estuvo a cargo de Cocó con Tilde y Yamin, mientras que la mezcla fue realizada por Enzo Massardo.
El lanzamiento llega acompañado por el videoclip más ambicioso realizado por Dani Ride hasta ahora, dirigido por José Ángel y con coreografía de Andrés Salas. Por primera vez, el artista apuesta por una propuesta centrada en el baile, integrando actuación, performance y una narrativa visual que expande el concepto del álbum.
«Diva del Pop» reúne canciones creadas durante uno de los períodos más complejos y transformadores en la vida del artista. A través de sus distintas composiciones, Dani Ride explora emociones como la desilusión, la rabia, la nostalgia, el duelo y la aceptación, construyendo un recorrido emocional que encuentra en la pista de baile un espacio para la catarsis y la transformación.
Con este lanzamiento, Dani Ride pone punto final a una etapa artística marcada por la búsqueda constante de una imagen idealizada para abrir paso a una nueva etapa creativa mucho más libre, honesta y conectada con su identidad.
Entre cuecas choras, jazz huachaca, guitarras de barrio y poesía popular, la agrupación originaria de Villa Alemana prepara “Gira Lo Único que Hacemos – Sur de Chile 2026”, una travesía de 11 fechas por seis comunas del sur del país, financiada gracias a la adjudicación de un fondo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Hay bandas que salen de gira para mostrar canciones y hay otras, como Los Sobrinos de la Villa, que salen a recorrer ciudades para compartir una manera de mirar el mundo.
La gira marca el cierre promocional de Lo Único que Hacemos, el primer disco de estudio de la banda publicado en agosto de 2024, un álbum de 16 composiciones originales donde conviven siete piezas en clave jazz huachaca y nueve cuecas choras. Un trabajo que no solo rescata la tradición popular chilena, sino que también la empuja hacia nuevos territorios sonoros, mezclando la bohemia cuequera con aromas de jazz manouche y relatos profundamente ligados al territorio, al oficio y a la memoria popular.
Pero Los Sobrinos de la Villa no quieren limitar la experiencia a un escenario. Por eso, la gira también incorpora clases magistrales de poesía popular y mediación cultural, espacios pensados para conversar, improvisar y descubrir de manera lúdica y cercana las estructuras líricas de la cueca, sus grandes exponentes y el valor cultural de una tradición que sigue viva en las esquinas, en las fondas y en la música de raíz contemporánea.
El recorrido comenzará el jueves 18 de junio en Valdivia, específicamente en Casa Prochelle, donde realizarán la primera clase magistral antes de presentarse en Sidrería Señorita. La banda volverá al día siguiente a Casa Prochelle para ofrecer un concierto en vivo y posteriormente cerrar la jornada en Cervecería Bünemann.
Luego será el turno de Temuco, ciudad donde el grupo se presentará el sábado 20 en Bar La Perrera. Más adelante, los días 22 y 23 de junio, desarrollarán actividades formativas y musicales en el Centro Cultural Galo Sepúlveda, fortaleciendo el vínculo entre la música popular y los espacios culturales del territorio.
La ruta continuará el miércoles 24 en Lautaro, con una jornada conjunta de mediación y concierto en el Centro Cultural de Lautaro, para posteriormente trasladarse a Angol el jueves 25, donde participarán de una fecha organizada por el sello Frontera Sur.
El cierre del recorrido tendrá aroma penquista: el viernes 26 de junio la agrupación llegará a la Corporación Cultural de San Pedro de la Paz, culminando el sábado 27 con una presentación en el histórico recinto Casa de Salud de Concepción, uno de los escenarios más emblemáticos de la música en vivo del sur de Chile.
Más allá de los conciertos, la gira busca fortalecer redes con corporaciones culturales, agrupaciones folclóricas y espacios independientes que mantienen viva la tradición de la poesía popular y la música de raíz. Una apuesta que dialoga directamente con la identidad de la banda, un proyecto artístico y de gestión cultural que ha trabajado activamente en la puesta en valor de espacios patrimoniales, oficios y prácticas históricamente relegadas de los circuitos institucionales.
Porque si algo han demostrado Los Sobrinos de la Villa, es que la cueca sigue teniendo calle, conversación y futuro. Y que el jazz huachaca todavía puede sonar como una sobremesa larga, una peña improvisada o una madrugada compartida entre amigos.
Esta gira, más que un cierre, parece el comienzo de una nueva ruta para una agrupación que entiende la música popular no solo como espectáculo, sino también como encuentro, memoria y comunidad. Sigue a la banda en sus redes sociales y busca tu fecha preferida para ser parte de este importante tour musical y cultural.