El grupo santiaguino regresa con su single más ambicioso, una canción de casi cinco minutos que apuesta por la emoción, el desarrollo musical y las conexiones genuinas.
La banda santiaguina Los Ruderichs presenta «Ansiedad», su single más ambicioso hasta la fecha: una balada de casi cinco minutos que abandona la urgencia del pop actual para explorar el deseo de conexión genuina en tiempos de apps de citas y relaciones desechables.
Producida por Antonio Caballero (Centella, Ases Falsos), la canción marca un giro sonoro hacia la tradición de las baladas románticas de los años 70 —Marvin Gaye, Barry White, Los Ángeles Negros— pero resignificada desde la vulnerabilidad contemporánea. Arreglos de cuerdas, coros, saxofón y flauta traversa construyen una atmósfera que transita entre la intensidad y la delicadeza, reflejando la tensión emocional de buscar amor real en un entorno que favorece lo descartable.
«Es una canción intensa y muy sincera que expone emociones atemporales: el deseo de ser aceptado, de establecer relaciones donde se pueda ser sincero», explica Pablo Torres, voz y compositor de la banda. «Musicalmente nos emociona cómo toma elementos intensos y delicados, representando la idea de liberar o salir del refugio que puede ser la soledad.»
Desde 2021, Los Ruderichs han construido un catálogo de pop alternativo con tres singles previos (‘Morir a tus pies’, ‘Sábados Gigantes’, ‘Portra’), la banda consolida su formación actual en 2025 y han retomado su participación en circuito independiente santiaguino con presentaciones este 2026. En ese marco; ‘Ansiedad’ representa el punto de inflexión hacia un sonido más maduro, donde la narrativa emocional y el desarrollo musical tienen más peso que la inmediatez.
Comentan que además este es solo el primer anuncio de este segundo semestre y adelantan que vendrán presentaciones, canciones y algo que todavía no pueden revelar: “será un 2026 con muchas noticias», aseguran.
El artista coquimbano presenta una canción de espíritu urbano y pulso bailable que transforma la incertidumbre amorosa en un relato tan pegajoso como cotidiano.
Entre mensajes sin responder, interpretaciones apresuradas y señales que parecen apuntar en direcciones opuestas, Josestilez encontró el punto de partida para su nuevo sencillo. El artista oriundo de Coquimbo estrena “CONTRASEÑALES”, una canción que retrata con sinceridad y cercanía esas conexiones donde nadie termina de tener demasiado claro qué está sintiendo la otra persona.
El título nace de un concepto inventado por el propio músico para describir una situación cada vez más habitual: cuando alguien parece interesado, pero sus acciones cuentan una historia distinta. Un fenómeno amplificado por las redes sociales, donde los vistos, los emojis y las versiones cuidadosamente editadas de nosotros mismos suelen dejar más preguntas que respuestas.
Lejos de abordar el tema desde la melancolía tradicional, Josestilez opta por el contraste. “CONTRASEÑALES” avanza con un ritmo ágil y contagioso, apoyado por sintetizadores, cambios de intensidad y una interpretación vocal que alterna soltura y nostalgia. El resultado es una canción que invita a bailar mientras pone en palabras una experiencia emocional que muchos conocen de memoria.
“Me gustaría que la gente se identifique con ella, que la haga propia y que la disfrute a su manera. Las emociones y los momentos son pasajeros, por eso me gusta la idea de que una canción pueda transformarse en un recuerdo al que alguien vuelva cuando lo necesite”, comenta el artista.
Aunque ve la luz ahora, “CONTRASEÑALES” fue creada durante las sesiones de trabajo de STAILS, el álbum debut de Josestilez. Entre las numerosas canciones desarrolladas durante ese período, esta permaneció como una de las favoritas del músico, hasta encontrar finalmente el momento adecuado para ser compartida.
Grabada por Artyfaiz en Alpha State Room, con mezcla y masterización de Eatbones y arte de portada realizado por Martín Muster, “CONTRASEÑALES” amplía el imaginario de STAILS al tiempo que captura una sensación profundamente contemporánea: la dificultad de interpretar los códigos afectivos en una era donde gran parte de las relaciones se construyen entre pantallas, notificaciones y lecturas entre líneas.
Fundado en Concepción, La Única Compañía (L.U.C) es un sello discográfico independiente enfocado en la gestión, distribución y desarrollo de artistas urbanos, consolidándose como uno de los principales actores de la escena musical emergente del Biobío.
Lo que comenzó como un proyecto impulsado por los músicos Yuri Rivera y Sebastián “Cuxo” Torres, con el objetivo de generar nuevas oportunidades para artistas de la región, hoy se ha consolidado como una de las plataformas independientes más activas de la escena urbana del Biobío. Actualmente, L.U.C acompaña a 15 proyectos musicales, entre ellos Antipatriarka, Jambo Huracanboy y Estrikto (Valparaíso), además de haber sido parte del desarrollo inicial de la carrera de Sinaka entre 2023 y mediados de 2025. En sus cinco años de trayectoria, el sello ha ampliado su campo de acción más allá de la distribución musical, desarrollando iniciativas vinculadas a la gestión cultural, la producción de eventos, la formación artística y la articulación de redes para la industria creativa regional.
Durante su primer año de funcionamiento, el sello trabajó con apenas cinco artistas. Hoy, en cambio, cuenta con un catálogo diverso de proyectos provenientes principalmente del Biobío, además de colaboraciones con artistas de otras regiones del país. En el camino, L.U.C ha desarrollado decenas de lanzamientos musicales a través de su alianza con la distribuidora digital internacional ONErpm, acuerdo que permitió profesionalizar procesos de distribución y ampliar el alcance de los proyectos vinculados al sello.
«Con cinco años se piensa distinto a cuando empezamos», reflexionan desde la organización, cuya evolución ha estado marcada por una constante adaptación a las necesidades de los artistas y de una industria musical que cambia a gran velocidad. A lo largo de este período, la agrupación también ha impulsado iniciativas que se han convertido en hitos para la escena regional. Entre ellas destaca el mixtape de L.U.C, proyecto colaborativo que reunió a todos los artistas del sello en una misma obra, y el tour «Back To The Uni», una experiencia itinerante que recorrió distintas comunas del Biobío mediante un estudio móvil que permitió trabajar directamente con músicos de los territorios visitados.
El fruto del esfuerzo: la etapa junto a Sinaka
Uno de los capítulos más significativos en la historia del sello fue el trabajo desarrollado junto a Sinaka, artista que formó parte de L.U.C durante una etapa clave de su carrera y que posteriormente alcanzó notoriedad nacional. Más allá de los resultados obtenidos, la experiencia permitió validar uno de los principios que han guiado al proyecto desde sus inicios: demostrar que desde regiones es posible construir procesos artísticos sólidos y generar oportunidades reales de desarrollo profesional para músicos emergentes.
Para Sebastián “Cuxo” Torres, Co-fundador de L.U.C y actual jefe técnico de Sinaka, este recorrido refleja el verdadero propósito que siempre tuvo el sello. “Con el tiempo nos terminamos dando cuenta de que nunca se trató de pegar un tema y hacerse millonarios; siempre fue nuestra forma de educarnos en la industria y en la vida”, señala. En ese sentido, destaca que ser parte del equipo de un artista con proyección internacional como Sinaka “no es fortuito y es, en gran medida, gracias a La Única, a todo lo que aprendimos y a las decisiones que tomamos en el camino”.
La relación con Sinaka también fortaleció redes de trabajo que continúan vigentes hasta hoy y marcó un precedente para futuras generaciones de artistas que han encontrado en L.U.C un espacio de acompañamiento y crecimiento. “Mirar hacia atrás me hace sentir agradecido de todo lo que nos dio fundar La Única: amigos que se convirtieron en familia, herramientas para enfrentar la industria y experiencias inolvidables. A pesar de los errores que se pueden cometer, siento que hemos tomado las decisiones correctas”, concluye Cuxo.
Ecos Urbanos: respondiendo a nuevas exigencias dentro de la Industria
Si los primeros años estuvieron enfocados principalmente en el desarrollo artístico y musical, la actualidad del sello apunta a un desafío más amplio: contribuir al fortalecimiento del ecosistema musical del Biobío.
En ese contexto surge Ecos Urbanos, una iniciativa impulsada en conjunto con diversos actores del sector, entre ellos la Facultad de Ciencias Sociales y la Facultad de Música de la Universidad de Concepción, el proyecto Fondecyt “Márgenes” y la Ilustre Municipalidad de Concepción a través del Fondo de Apoyo a Iniciativas Culturales Comunales (FAICC) 2026. La instancia busca generar espacios de encuentro, colaboración y articulación entre artistas, productores, gestores culturales y organizaciones vinculadas al ámbito musical.
Representa, además, una nueva etapa para L.U.C, donde el foco ya no está únicamente en el desarrollo de sus propios artistas, sino también en contribuir al fortalecimiento del ecosistema musical regional, promoviendo una escena más conectada, sostenible y con mayores oportunidades para las futuras generaciones mediante la vinculación entre instituciones públicas, privadas y organizaciones de la sociedad civil.
A cinco años de su creación, el sello proyecta seguir ampliando su impacto a través de nuevas alianzas, espacios de formación, eventos y estrategias de desarrollo artístico. Un recorrido que comenzó con cinco proyectos musicales y que hoy se consolida como una plataforma cultural capaz de conectar creación, gestión e industria desde el Biobío hacia el resto del país.
Con artistas como Fernando Milagros, Aeróbica, Hordatoj, Sistemas Inestables y Carmen Lienqueo entre sus cooperados, RONDA se consolida como una de las propuestas más singulares de la música independiente chilena: una cooperativa que mezcla distribución digital, formación, territorio y trabajo colaborativo, promoviendo la autonomía en tiempos donde la avanzada poco criteriosa de la IA deshumaniza sistemáticamente al arte y a sus creadores.
El problema ya no es si usamos o no tecnología. La pregunta es para quién y cómo opera. ¿Cuáles son los periplos que atraviesan los músicos respecto al financiamiento y desarrollo de sus carreras, las regalías que reciben por conceptos digitales y el inminente desembarco de la IA en las industrias creativas?
Con esas premisas urgentes y sin eufemismos, RONDA promueve una cooperativa de artistas y productores que promueven la autonomía de los y las artistas en tiempos de monopolios digitales y falta de transparencia. Todocomprendiendo la tecnología como una herramienta para construir una industria más humana, mediante colaboratividad e intercambio en una infraestructura pensada para que la música independiente pueda circular, crecer y competir de manera efectiva en términos justos y éticos.
La discusión sobre el futuro de la música digital dejó de ser teórica. En abril de 2026, Deezer informó que casi el 44% de las canciones que recibe diariamente son generadas por inteligencia artificial, mientras que Spotify y Universal Music Group avanzan en herramientas para crear covers y remixes mediante IA. «Para RONDA, estos movimientos confirman que el debate ya no es si la IA entrará o no a la música, sino quién controla esa tecnología, cómo se informa al público y cómo se protege el valor de la creación humana», explican desde la cooperativa.
Mediante distintas acciones, como un espacio digital que busca la transparencia radical y adelantos éticos a través una plataforma de gobernanza descentralizada para que los músicos participen de las decisiones fundamentales de sus procesos, RONDAimpulsa que el artista no es un cliente, sino un cooperado: dueño/a de su arte y socio/a de la empresa, su infraestructura y tecnología, con derecho a voz y voto, además de ser partícipe de las ganancias y beneficiarse de las experiencias de música en vivo, de innovación y educación.
Todos estos pilares son cimentales para la Cooperativa de artistas y productores musicales: desde la distribución a más de 30 tiendas y plataformas digitales, hasta conciertos inmersivos –como el de Fernando Milagros en la Sala Ceina el 2024–, pasando por intervenciones en espacios icónicos como el Mercado Bajo Las Torres de Tajamar, y programas que son verdaderos laboratorios sonoros de educación ligados al registro y protección del territorio, encuentros con estudiantes e intercambios con otras áreas.
«RONDA nace desde la necesidad de construir una industria musical más justa y sostenible para la música independiente. La transparencia, colaboración, descentralización territorial y el desarrollo de tecnologías éticas para la música, son conceptos fundamentales. Porque además de la distribución digital, impulsamos proyectos culturales, de formación, experiencias en vivo y herramientas tecnológicas que permitan fortalecer la autonomía de nuestros artistas y creadores», comenta Bernardita Rojas, Country Manager de la cooperativa.
Expandiéndose y consolidándose como una figura clave en el ecosistema creativo local, este 2026 toman fuerza una serie de iniciativas, como un sistema de gobernanza digital, billeteras para artistas y modelos de financiamiento ético. Y no sólo es en el papel y la orientación, porque RONDApersigue la vinculación territorial con instancias comoSafari Sonoro, Hola Verano, Verano Sonoro, entre otras activaciones que toman lugar en ciudades como Navidad, Santiago, Concepción y Valdivia.
Con talleres y próximos eventos confirmados en Buenos Aires, BIME Bilbao o ADM Amsterdam, el equipo compuesto por siete profesionales de la música fusiona experiencias para disponerlas a sus cooperados, entre los que figuran nombres comoAeróbica, Fernando Milagros, Tunacola, Sello Potoco Discos (Hordatoj, Carmen Lienqueo, Foex & Paulopulus), Sello Lerock (Sistemas Inestables), Sello Tierradefuego (Ceaese), Hueso Records (Cleopatras, Colombina Parra), entre otros.
«Creemos que RONDA es importante porque propone formas justas y colaborativas de hacer música. No queremos que los y las artistas sean sólo usuarios de una plataforma, sino parte activa de una comunidad que comparte herramientas, decisiones y beneficios. Más que competir individualmente, hemos construido una infraestructura colectiva que compite en el mercado, con el objetivo de que la música y su valor vuelvan a estar en manos de quienes la crean», agrega Fernando Milagros, Cooperado.
Con perspectiva ética y perspectiva digital, RONDAse adapta a los tiempos entendiendo que la tecnología y las redes comunitarias son clave, tanto como la gestión y análisis de datos, las estrategias editoriales y los sistemas de transparencia que se albergan en la cooperativa para hacer frente a las lógicas tradicionales de la industria musical.
En un momento crítico, donde los músicos y músicas no logran percibir regalías acordes y ven desvalorizado su trabajo por grandes entidades de distribución –sumado a otros problemas que atraviesan, como la falta de salas, poca difusión y tratos irregulares–, RONDAapunta a la autonomía y la humanización de la industria creativa. Una motivación que hace frente a la escucha pasiva, los catálogos anónimos, los fake artists, la música funcional y la IA como debilitador de vínculos entre obra, artista y comunidad.
Sin oponerse a la inteligencia artificial, la cooperativa centra el debate en la música como un arte que no se mide por contenidos digitales ni números vacíos, sino como un oficio sensible de exploración que construye parte fundamental de la historia y contextos de las comunidades.
Esporádicos acaba de lanzar “Cuando me miras”, un single de rock pop que se instala en el momento exacto en que una emoción irrumpe sin aviso y lo cambia todo, marcando un nuevo paso en la consolidación sonora de la banda chilena y adelantando su próximo EP.
Este single se gestó en cerca de un mes, entre ensayos, ideas desarrolladas en casa y una búsqueda clara: capturar la emoción antes de que se enfríe con el single “Cuando me miras”.
Con una base de rock pop de pulso orgánico y atmósferas envolventes, la banda chilena Esporádicos, construye un relato emocional directo. Una canción que se mueve en el espectro rock pop. No se trata de una canción de amor en el sentido clásico, sino que una mirada al quiebre, un momento donde la estabilidad se vuelve sospechosa y el control simplemente deja de operar.
La grabación se realizó en Variable Records junto al ingeniero Alejandro González, con la banda tocando desde un lugar honesto, sin sobreproducir, dejando espacio a la interpretación y al error como parte del lenguaje.
Tras consolidar una propuesta centrada en el rock progresivo instrumental, Ventrial presenta “Maldita Sonrisa”, un lanzamiento que marca un punto singular dentro de la trayectoria de la banda. Disponible en plataformas digitales, la canción será la única de su catálogo (por ahora) en incorporar una voz principal, una decisión artística que convierte al sencillo en una pieza excepcional dentro de su discografía.
Para dar vida a esta nueva composición, el grupo invitó al cantante Raúl “Pincho” Rodríguez, cuya interpretación aporta una dimensión distinta a la identidad que Ventrial ha desarrollado desde sus inicios. Lejos de representar un cambio definitivo en la dirección musical de la banda, la colaboración surge como una exploración puntual que busca aperturar gustos y jugar un poco con el lenguaje progresivo y las atmósferas instrumentales que han caracterizado su trabajo.
“Maldita Sonrisa” fue presentado en la celebración del EP en Mibar el mes pasado, canción que tuvo un gran recibimiento entre los asistentes, ya que se evocó como un elemento sorpresivo, justamente por el cantante invitado. La canción conserva la riqueza compositiva, los contrastes dinámicos y la búsqueda melódica presentes en las producciones anteriores de Ventrial, incorporando esta vez un relato vocal que potencia la carga emocional de la obra. El resultado es una canción que se distingue dentro de su repertorio sin renunciar a los elementos que han definido su sonido.
El lanzamiento constituye un momento especial para la banda, no solo por tratarse de su primera experiencia con una voz invitada, sino también porque, según adelantan sus integrantes, será una experiencia irrepetible dentro de esta etapa creativa. Mientras el resto de su catálogo continúa desarrollándose desde una perspectiva instrumental, “Maldita Sonrisa” surge como una excepción que amplía temporalmente los límites de su propuesta artística.
El sencillo ya está disponible en todas las plataformas digitales a partir de este 11 de junio por todas las plataformas de streaming.
El sábado 15 de agosto, el recinto capitalino recibirá un elenco íntegramente nacional, liderados por los históricos Undercroft, estrenando en vivo su disco ‘The Killer Sword’, junto a Nuclear, Necrodemon, Aberración, In Cold Blood, Martillo Ejecutor y Ritual Heim, en una jornada dedicada a los amantes del metal extremo.
Tras siete ediciones realizadas desde su creación, Chargola FuckingFest regresa el sábado 15 de agosto de 2026, en una versión enfocada exclusivamente en bandas nacionales de metal extremo en el teatro Cariola.
La octava edición será encabezada por Undercroft, referentes del death metal nacional formados en Santiago en 1991, quienes volverán a los escenarios con su más reciente trabajo de estudio ‘The Killer Sword’, marcando además el regreso de su vocalista fundador, Tito Melín, después de 29 años.
El cartel también contempla la participación deNuclear, una de las agrupaciones más reconocidas de la actual escena extrema nacional, con una trayectoria que los ha llevado a compartir escenario con nombres como Testament, Anthrax, Destruction y Brujería. La banda llegará presentando material de su más reciente disco, ‘ViolentDNA’ (2024).
La jornada contará además con la presencia de Necrodemon, agrupación formada en 1993 y recientemente responsable del álbum ‘Through Infinite Grief’ (2026), trabajo que contó con portada del artista Dan Seagrave y mezcla y masterización de Fredrik Nordström en Studio Fredman, Suecia. La agrupación regresa a un escenario que ya pisó en la primera edición del festival.
Completan el line up cuatro formaciones del underground nacional. Aberración, agrupación de death/thrash metal fundada en 2013, acumula cinco álbumes de estudio y prepara un sexto trabajo para el sello Sepulcro Records, tras editar en 2025 ‘Sofocado en el Silencio’, grabado en San Francisco, California.In Cold Blood, banda de death metal melódico oriunda de Santiago, desarrolla una trayectoria independiente, con letras centradas en temáticas sociales y ambientales.Martillo Ejecutor, propuesta de death/black metal desde Calama y en actividad desde 2016, se encuentran grabando su primer larga duración, ‘Sangre y Cruz’.Ritual Heim, formación de death/black metal surgida en Santiago, ha publicado los sencillos “Cazador” (2024) y “Extinción” (2025) y trabaja actualmente en su álbum debut, ‘Ecos de la Muerte’.
El festival Chargola FuckingFest recorre distintas generaciones del metal extremo en Chile, desde referentes con más de tres décadas de historia, hasta bandas actuales de la escena.
Las entradas se encuentran disponibles a través de Passline. Los valores sin cargo por servicio:
Posicionado en la escena de la música chilena, el trío consolida con esta producción su identidad de rock alternativo con raíces folclóricas y letras de la mitología nacional. Sus 3 álbumes publicados respaldan este nuevo lanzamiento con el que reafirman su trayectoria.
Afluente vuelve a la superficie con “El Abismo de los Mares”, segundo single de ”Otro Comienzo”, disco estrenado en diciembre de 2025. La canción que llega acompañada de un creativo videoclip, confirma la evolución de una banda que lleva años forjando un sonido propio: rock de raíz chileno con épica, peso y relato.
«El Abismo de los Mares” se sostiene en una historia igual de poderosa: la leyenda mapuche de Cai Vilú y Ten Vilú. Cai Vilú, serpiente del mar, despierta furiosa al ver la explotación de la naturaleza. Ten Vilú, serpiente de la tierra, se levanta para defender a la humanidad. Su batalla forma los fiordos, cerros y costas rotas de Chiloé.
Con un sonido que cruza el rock de raíz, con pasajes atmosféricos y ritmos que suben y bajan como las mareas, Afluente toma ese mito fundacional y lo trae al presente. Para la banda, la pugna entre los hermanos serpiente representa 3 etapas universales: el desequilibrio cuando algo se rompe, el conflicto necesario para enfrentarlo, y el cambio que llega después para restaurar la paz.
Cristian Aroca (director administrativo de Challay Records), estuvo a cargo de la producción musical. Respetó la crudeza del formato trío, sin capas innecesarias ni maquillaje digital, buscando capturar a la banda en vivo con toda su intensidad. El solo y arreglos de guitarra de Samuel Aylwin, que durante un año y medio, fue parte de Afluente
El videoclip dirigido por Diego Pozo, colaborador de la banda desde sus inicios, traduce la fuerza telúrica del tema a un lenguaje visual directo, orgánico y sin artificios. Con plena sintonía con la identidad de la banda, Pozo, construye una pieza que prioriza el paisaje, el gesto y la atmósfera por sobre el efectismo, en línea con la crudeza que define al trío.
Con Marco Arriagada en voz y guitarra, Christopher Riberos en bajo y coros, y Robert Fuentes en batería, Afluente vuelve al formato trío. La base rítmica es sólida y agresiva, renovada por la llegada de Fuentes: más directa, más física, más de escenario. El desafío es creativo y técnico, menos instrumentos obligan a más espacio y más responsabilidad en cada nota. Queda un rock abierto, contundente y sin adornos, pero siempre con relato.
Próximamente Afluente anunciará una gira al Sur de Chile, territorio clave por la temática de la canción y por la conexión histórica de la banda con esa zona del país. Siguen componiendo nueva música, siempre con la idea de mantener una identidad sonora propia, alejada de fórmulas.
Hay discos que uno descubre y hay discos que, de alguna forma, terminan descubriéndolo a uno. Para mí, De-Loused in the Comatorium fue eso. Una especie de puerta a otro tipo de música en una época donde el nu metal dominaba absolutamente todo. Eran comienzos de los 2000 y, mientras el mundo estaba pendiente de los riffs simples y las canciones de tres minutos, aparecieron Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zavala con algo que simplemente no se parecía a nada. Recuerdo incluso haber leído por ahí que algunos medios los llamaban “salsa metal”, una definición extraña que hoy me da risa, pero que reflejaba la dificultad de encasillarlos.
La primera vez que escuché el disco ni siquiera entendí qué estaba pasando. Creo que nadie se prepara para escuchar “Inertiatic ESP” viniendo de la música que sonaba en esos años. Pero había algo magnético. “Roulette Dares” era una locura, “Drunkship of Lanterns” parecía una banda desarmándose y volviéndose a armar al mismo tiempo, y, en medio, aparecía “Tira Me a las Arañas”, ese pequeño puente extraño y casi místico que siempre sentí como una respiración antes de volver a sumergirse en el caos.
“Cicatriz ESP” fue otra historia. Esa canción me enseñó que una composición de doce minutos podía mantenerte completamente atento. Las improvisaciones, las dinámicas, las explosiones y los silencios. No era una canción que se escuchaba de fondo. Había que vivirla.
Con el tiempo, De-Loused in the Comatorium se convirtió en uno de esos discos a los que siempre vuelvo. No porque lo entienda completamente, sino porque todavía me sigue sorprendiendo. Y creo que eso es algo que pocos álbumes consiguen.
Tuve la suerte de ver a The Mars Volta dos veces y ambas experiencias fueron completamente distintas.
La primera fue en el Suede Fest, en San Carlos de Apoquindo. La expectativa era enorme. Después de tantos años escuchándolos, finalmente los tenía al frente. Pero recuerdo haber salido con sentimientos encontrados. Tocaron pocos temas y gran parte del show estaba centrado en improvisaciones larguísimas. Entiendo que eso es parte de la esencia de la banda, pero esa noche sentí que, por momentos, se volvía excesivo. Había pasajes donde la energía se diluía y la conexión con las canciones se perdía un poco. Era un The Mars Volta todavía muy salvaje, muy juvenil, muy dispuesto a perderse en sí mismo. Había momentos brillantes, por supuesto, pero también momentos que se me hicieron algo tediosos. Como si la banda estuviera más interesada en explorar que en compartir.
Muchos años después llegó el Movistar Arena. Y, sinceramente, me encontré con otra banda.
No recuerdo exactamente el año, pero sí recuerdo perfectamente la sensación. Era un The Mars Volta más maduro. Menos caótico, menos desordenado, menos obsesionado con demostrar cosas. Las canciones se entendían mejor. Había improvisaciones, claro, pero estaban al servicio de las composiciones y no al revés. Todo sonaba más orgánico.
Cedric ya no tenía esa energía descontrolada de los primeros años, pero seguía entregándolo todo. Y Omar, con esa calma casi inexpresiva, seguía siendo el arquitecto de ese universo extraño. Había menos locura juvenil, pero más profundidad. Más oficio. Más confianza.
Y creo que eso me gustó más, porque uno también cambia.
De-Loused in the Comatorium sigue siendo mi puerta de entrada, ese disco que me voló la cabeza cuando todos parecían mirar hacia otro lado. Pero hoy lo escucho distinto. Ya no busco entender cada cambio o cada textura. Simplemente me dejo llevar.
Porque, al final, eso es lo que siempre me ha provocado The Mars Volta.
La sensación de estar perdido, pero feliz de no encontrar nunca la salida.
«Siempre viene el karma después de tener una probada del pecado». Esta colaboración adelanta algunos ritmos de su próximo álbum de estudio, sin título ni fecha de lanzamiento confirmados.
Tras su exitosa participación en Fiebre de Baile y con nuevas miradas en su proyecto, Soulfía continúa la preparación de su próxima propuesta artística. En este proceso llega “pecadorA”, una apuesta musical tanto polémica como creativa que relata la historia de dos amantes en un contexto de infidelidad. La canción incorpora detalles sonoros, efectos y texturas que la convierten en una composición profunda, interesante y memorable.
“Quise que fuera la canción fresca y ondera del álbum. Tiene sonidos brasileños, R&B, latino y alternativo. Es una fusión de muchas cosas. Tiene ese ear candy que siempre quise tener en mis canciones; todos los sonidos que están en ella son únicos y frescos. Tiene bajos grabados orgánicamente, pianos y synthes. Eso aporta la identidad que quiero darle a mi música”. (Soulfía).
Los hechos que inspiran la canción ocurrieron en 2023 y la letra relata esa experiencia: “Quise hablar del error, del pecado, y mostrar que los seres humanos cometemos errores, que siempre viene el karma después de tener una probada del pecado”.
La participación deBaby Jey, un artista al que Soulfía admira profundamente, suma un peso especial a este lanzamiento. Durante el proceso de composición y exploración musical, la autora consideró imprescindible incorporar una mirada masculina al relato, y la participación del cantante encajó naturalmente en la historia.
Entre los sencillos que adelantan su próximo álbum, un proyecto que explora el amor, las sátiras y las relaciones humanas, “pecadorA” aparece como una suerte de desnudez emocional. La canción se adentra en el lado más oscuro de las personas, especialmente de aquellas personalidades intensas.
“Quiero demostrarle al mundo de lo que estoy hecha. Es un álbum muy intenso, que narra diferentes historias y que tiene una mirada muy sensible de la vida. Creo que a mucha gente le va a gustar esta pieza, sobre todo a los fans de Génesis”.(Soulfía).
Hoy, más madura y honesta, asegura estar atravesando el momento más profesional de su carrera. “Estoy preparándome en silencio para el ataque. Este es el primer disparo”. Aunque siempre reconoció su talento diferenciador, no se sentía completamente segura para explotarlo. Ahora, con nuevas fortalezas escénicas y herramientas performáticas dentro y fuera del programa televisivo, asegura no tener miedo de hacerlo.